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Arte y Espiritualidad
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EL RINCON DE CLIO.


 

 

LOS TRES PRIMEROS OBISPOS DE NUEVA ESPAÑA,
“PROTECTORES DE INDIOS”.

Carlos Francisco Vera Soto, M. Sp. S.

Para Lupita Barrera Muñoz.

 

INTRODUCCIÓN.

El descubrimiento de América trajo para el mundo entero consecuencias inmediatas y el surgimiento de problemas desconocidos. Este encuentro de dos mundo había sido gestado por unos cuantos protagonistas y la apertura de nuevas rutas comerciales, el resurgimiento de la economía y con ello de la cultura, las artes, las leyes y el impulso misionero, ocupó el talento de las mentes más preclaras de Europa y la vida de muchas personas sencillas a tal punto que la vida ya no volvió a ser la misma. La Iglesia consideró que se abría también para ella un campo inmenso de actividad. La Santa Sede Romana se erige como Autoridad Internacional Suprema y Supremo Tribunal de Paz. A ella habían acudido los reyes de España y Portugal con el fin de dirimir las polémicas surgidas sobre las fronteras entre los dos en tierras descubiertas, evitando con ello la intromisión de cualquiera otra potencia. Se emprenden negociaciones que inician con Calixto III y tienen su cúlmen con Alejandro VI. El Papa Borgia, firma cuatro documentos conocidos como “Donaciones Apostólicas” o “Bulas Alejandrinas.”1 Se concede a España los campos de América para el trabajo evangelizador y se fija una línea divisoria, que sería un meridiano del Polo Norte al Polo Sur que pasara 100 leguas al occidente de las Islas Azores; las tierras encontradas al Oeste, serán de España y las  del Este a Portugal. 2

A todas y a cada una de las Islas y tierras firmes halladas o por hallar, descubiertas o por descubrir, que estén o fuesen o apareciesen a los que navegan o marchan a Occidente y aún al medio día, bien se hallen tanto en las regiones occidentales como en las orientales y la India.3

            La “donación” en cuanto tal fue aceptada por los reyes de España y Portugal que lo solicitaban, pero desencadenó una oleada de reflexión e incomprensión ya en los mismos contemporáneos: ¿En qué fundamento jurídico se basó Alejandro VI para tal donación?. Es importante subrayar que ni Colón, ni los Reyes Católicos, ni Alejandro VI ni nadie en 1493 tenía la más remota idea de que se estaba hablando de un Continente. Por otro lado, se impone a los reyes la obligación de evangelizar a los habitantes del nuevo mundo y proveer de toda la jerarquía eclesiástica necesaria para tales fines.
Este acuerdo pedido por los Reyes Católicos y concedido hasta el tiempo del papa Julio II a D. Fernando el Católico y a su Hija Juana, es el conocido Patronato Indiano, 4 institución de la mayor trascendencia histórica para la configuración de la Iglesia Americana.5
            El punto neurálgico del conflicto surge ante el escándalo que significó para muchos pensadores, especialmente teólogos y juristas la expropiación del dominio político de los reyes y señores de América en favor de los Reyes Católicos.
La necesidad de justificar cristianización y expansión, fueron las dos ideas dominantes que ocuparon todas las corrientes del pensamiento europeo occidental del siglo XVI. 

La justificación del dominio de las nuevas tierras, la justificación del sometimiento de sus antiguos señores a la Corona de Castilla, la justa guerra, se estableció por la necesidad e importancia de convertir un mundo de infieles a la fe verdadera. 6

En este breve y complejo contexto histórico se inserta la vida de tres hombres que lucharon por los derechos humanos de los indios en los inicios de la Iglesia de México: Fray Julián Garcés O. P., obispo de Tlaxcala, Fray Juan de Zumárraga O.F.M. obispo-arzobispo de México y Don Vasco de Quiroga, obispo de Michoacán. Los tres españoles, los tres contemporáneos, los tres con el interés de que su título Protector de Indios no fuese  sólo honorífico y los tres enfrentando conflictos con las autoridades de su tiempo para lograr una vida más justa y digna de la población que les había sido encomendada. Este artículo tiene como objetivo poner en evidencia algunos puntos de su ministerio, especialmente en lo relativo a los derechos humanos y estudiar la carta que el obispo de Tlaxcala, Julián Garcés escribe al Papa Paulo III.

 

I. EL CONTEXTO DE LEYES Y DISPUTAS TEOLÓGICAS.

Al momento de producirse el descubrimiento del Nuevo Mundo, en España, por el matrimonio de Isabel y Fernando existía unidad dinástica pero no nacional. Los viejos reinos de Castilla y Aragón seguían teniendo su propia personalidad política y administrativa. Y, ya que Isabel patrocinó los proyectos de Colón, se explica porqué las “Indias Occidentales” quedaron incorporadas a la Corona Castellana y al derecho de Castilla y no a otro.
            Los monarcas españoles quisieron tener desde el principio, todos los hilos de gobierno de los territorios conquistados. Lo mismo estuvieron interesados por conocer las grandes cuestiones que afectaban a una parte de las Indias que las pequeñas cuestiones de un pueblo o ciudad. Es evidente que a través de la legislación se descubre como preocupación primordial, la conversión de los indios a la fe católica y el deseo de llevar el Evangelio a los nuevos lugares. Por eso muchas de estas leyes fueron dictadas más que por juristas y hombres de gobierno, por teólogos y moralistas. Se puede sintetizar la política indigenista de los reyes españoles en dos fines: 1. Evangelizar a los indios y 2. Someterlos al dominio y amparo regio, respetando sus derechos individuales y colectivos. La idea era reducir a los indios en poblaciones separadas de los españoles, negros, mulatos o mestizos; permitirles comerciar entre ellos, casarse a su gusto, aún con españoles, conservar sus costumbres y tradiciones exceptuando las contrarias al derecho natural y al Evangelio.7
            Las exigencias de los nuevos ambientes geográficos, económicos, políticos y sociales hicieron en muchos aspectos casi inaplicable el viejo derecho castellano. 8
            Por Real Cédula de 1500, se condenaron las actividades esclavistas de Colón en las Islas descubiertas y se declaró que los indios deberían ser considerados como vasallos libres de la Corona de Castilla. Sin embargo, se admite que puedan ser tenidos como esclavos los indios cautivos en guerra justa. Con esta excepción hubo tales abusos que en 1530 tuvo que decretarse que no era permitido hacerles esclavos ni con ocasión de cautivarles en guerra justa. En 1534 hubo una regresión a la Cédula de 1500, hasta que se sanciona como definitiva la doctrina de las Leyes Nuevas de 1542.
            Ahora bien, los indios van a ser considerados vasallos libres de la Corona de Castilla y equiparados jurídicamente a los rústicos o menores del viejo derecho castellano. Miserables, o sea, dignos de misericordia y compasión. De aquí la idea de hacer repartimientos y encomiendas. La encomienda no era un sistema nuevo, era una institución castellana pero en la Indias adquirió otros caracteres: En teoría, un grupo de familias con sus caciques incluidos, quedaban “encomendados” a la autoridad de un español encomendero que estaba obligado jurídicamente a proteger a los indios y a cuidar de su instrucción religiosa con la ayuda de un cura doctrinero. El encomendero adquiría el derecho de beneficiarse con los servicios de trabajo de los indios. Esta era la teoría que sufrió incalculables abusos al llevarla a la práctica. La encomienda terminó por ser la forma de premiar a los conquistadores por sus servicios a la Corona. Se convirtió en el principal medio de control privado de la población indígena. 9
            Aunque la esclavitud de los indios estaba prohibida, la distinción legal entre encomienda y esclavitud, no fue respetada. No es objeto de este trabajo el estudio de este punto; nos basta saber que, aunque en la teoría no había justificación para la esclavitud, la práctica demostró otra cosa.10
            Todo esto va a desatar un movimiento de protestas y una corriente de pensamiento que será la base de un futuro humanismo cristiano. Francisco de Vitoria, catedrático salmantino, en su primera Conferencia sobre las Indias, en enero de 1539 denuncia que no se consultó a los Teólogos en los asuntos de América ya que se les había tenido en cuenta sólo como confesores, obispos o misioneros. Vitoria va a exigir la intervención de los Teólogos para enjuiciar los problemas de Indias, pero con un método teológico: Consideraba que sólo los Teólogos estaban capacitados para juzgar sobre licitud o ilicitud de guerras y resolver la polémica de la legitimidad de títulos de propiedad. Pensaba que dicha discusión no pertenecía en exclusiva a los juristas ya que los indios no estaban sometidos a derecho positivo sino a las leyes divinas.11 Su Teología se  convirtió en una Ética de la conquista. Su pensamiento hizo escuela y su contribución ayudó a la configuración política de América. Le siguieron Domingo de Soto, Melchor Cano, Pedro de Sotomayor, Juan de la Peña, Bartolomé Medina, Domingo de Báñez, Suárez y así se configuraron tres generaciones, que buscaban en su Ética de la conquista,  un proceso de tres etapas principales: Quitar legitimidad a las guerras de conquista; condenar cualquier forma de política colonialista; y obligar a rectificar o reconvertir la colonia en un proceso de humanización para la convivencia cristiana. 12
            La escuela de Salamanca no tardará en trasladarse a América; México, Lima, Bogotá, Quito, Guatemala; serán los moldes para sustentar la base humanística de la sociedad colonial. 

     

II. LOS PERSONAJES.

En este ambiente de gran impulso en el pensamiento y en el ideal cristiano y misionero aunado a la codicia de un puñado de aventureros y a la destrucción y agotamiento de la población indígena, situamos a nuestros tres personajes: Julián Garcés, Juan de Zumárraga y Vasco de Quiroga, tenían los tres, el título de “Protector de Indios”13 .

Fray Julián Garcés
Julián Garcés

El primero en aparecer en escena es el aragonés Fray Julián Garcés de la Orden de Predicadores. Había nacido en Monúbrega, de noble familia en 1447; alumno de Nebrija, tomado el hábito en Aragón y estudiado en la Universidad de París, en el momento, la más famosa de Europa. Allegado a la corte del Emperador Carlos V, de la que era el predicador oficial, es propuesto para ser el primer obispo de la Nueva España. Designado obispo el 6 de octubre de 1527, toma posesión el 9 de noviembre de 1529. Se denomina su diócesis “Tlaxcala” con límite en Yucatán(¡!)14 y es concedida por el Emperador como premio al valor de los tlaxcaltecas, fieles aliados de Cortés en la conquista de la ciudad de México y amigos de los españoles en todo momento. Fray Julián es un aragonés de pies a cabeza, noble y lleno de cualidades brillantes:

Enemigo de fastos y pompas, dedicaba largas horas al estudio, de feliz memoria y claro ingenio, amantísimo del estudio de San Agustín, docto, tierno, grave y gracioso, muy especulativo y positivo.”15

           

Fray Juan de Zumárraga nació en 1476 en Durango, Vizcaya, tomó el hábito en Valladolid. De sólida formación en espíritu y Letras Sagradas como van a demostrar los acontecimientos; toda su vida se quedó vascongado en su honradez patriarcal, en su nobleza y hasta en su poca seguridad en el habla de Castilla, porqué como él decía “no mamé este romance”. Conoció al Emperador Carlos que a su paso por Abrojo, de donde Fray Juan era guardián, le trató y el monarca quedó impresionado por sus virtudes. En 1527 fue propuesto para obispo de México a donde llegó a principios de diciembre del siguiente año. La vida de este prelado va estar llena de vicisitudes. Va a estar en México hasta 1533 como “electo”; regresa a España donde es consagrado y toma posesión en diciembre de ese mismo año por “poder”. Regresa a México en octubre de 1534 y ahí permaneció hasta su muerte el 3 de junio de 1548. Destacan de él sus biógrafos, la sólida piedad cristiana, su unión con Dios, su humildad; fue llano y pobre; fundó la Universidad de México, introdujo la primera imprenta de América, pero sobre todo, desarrolló una actividad apostólica intensísima, de numerosos negocios, heterogéneos y difíciles como lo atestiguan la gran cantidad de cartas que de él se conservan.16
Fray Juan de Zumarraga
Juan de Zumárraga

Don Vasco de Quiroga
Don Vasco de Quiroga
Don Vasco de Quiroga, nació en Madrigal de las Altas Torres, Castilla, se cree que en 1485; de familia principal  y de ascendencia gallega. Todavía se discute en donde estudió Jurisprudencia, si en Salamanca o en Valladolid, lo cierto es que se tiene constancia que fue jurista en la Corte de Carlos V, que contaba con la confianza de la Emperatriz Isabel y que llevó negocios de la Corte en España y en Orán (África). Nutrido por la lectura de la “Utopía” de Tomás Moro, y con la íntima convicción de servir a la causa de los indios, acepta el cargo de Oidor de la Segunda Audiencia, presidida por el hasta entonces obispo de Santo Domingo, Sebastián Ramírez de Fuenleal. 17 Todavía como Oidor, visita Michoacán y funda el pueblo-hospital de Santa Fe. Ese mismo año de 1537 es nombrado primer obispo de Michoacán. Había desarrollado numerosas iniciativas en favor de los indios y era culto, piadoso y un cristiano a carta cabal. Su nombramiento fue apoyado por Zumárraga,18 Don Manuel Flores, Deán de México y de cuantas personas principales le conocieron. Su episcopado está lleno de trabajos notables e iniciativas inteligentes y duraderas, pues su obra perdura hasta nuestros días. Lo que sobre todo distingue a Don Vasco es su amor verdadero (que Zumárraga llama visceral) que tenía a los indios. Los indios a su vez le trataban con gran devoción y respeto pero no de “Excelentísimo” sino simplemente de Tata que en lengua tarasca quiere decir papaíto.

           
            De la extraordinaria labor de los primeros obispos mexicanos, de los misioneros y de quienes, en general contribuyeron a fundar la Iglesia Mexicana escribe Robert Ricard:

Parecen como dominados por la obsesión de dar ejemplo, enseñar y predicar por el ejemplo, principalmente en la época que ignoraban aún las lenguas del país (.) Duro el clima, escabroso el territorio, sin caminos ni albergues, incesante el trabajo, tenían que acrecentar con sufrimientos la ya de suyo penosa pobreza. Eran necesarios hombres avezados a toda austeridad para predicar el Evangelio en tales condiciones.19

También puede afirmarse, siguiendo la opinión de Borges que el episcopado americano de los primeros tiempos poseyó en general un alto grado de formación académica y cultural.20

 

III. CAMPAÑA CONTRA LOS INDIOS Y REACCIÓN.

Nacida de Aristóteles, sostenida por Orígenes y apoyada por San Agustín, la teoría de la servidumbre natural se sustentaba en la afirmación de que existían diferencias entre los hombres, en cuanto a su uso de razón. Se sostenía en ella que las jerarquías sociales obedecían a un orden natural que iba de lo imperfecto a lo perfecto. Así, los hombres prudentes dominarían a los bárbaros, la servidumbre era una institución justa. Toda guerra que se hiciera –según esta teoría– para implantar el dominio del hombre prudente sobre el bárbaro, también lo era.21
            Contra esa corriente se enfrentará la de los seguidores de Santo Tomás que admitieron que los infieles podían tener dominio y posesiones lícitas. Pensaban que el dominio era un derecho inherente a toda criatura racional, independientemente de su condición religiosa. Es decir, que el derecho divino (distinción entre fieles e infieles) no anulaba el derecho humano que se fundaba en la razón. La justificación de la guerra de conquista como dominación de los hombres prudentes sobre los bárbaros.
El contacto de los primeros españoles con las tribus del caribe, muy poco desarrolladas y primitivas y el interés que tenían algunos de sacar tierras y servicios sin coste, hizo concebir a algunos la idea de declarar a los indígenas como si fuesen “bestias y jumentos.”22 Estas voces tuvieron sus comienzos en la isla Española y al ser primer punto que tocaban los españoles al llegar a América, pronto se extendió a la Nueva España; no sólo por boca de soldados sino hasta de teólogos y jurisconsultos.
            Las instancias reiteradas por teólogos y juristas en defensa de los nativos de América, tuvieron una valía singular, pero no faltaron los abusos, las conductas opresoras y agresivas, ya bajo el impulso de la codicia, de la prepotencia descarada, ya pretendiendo llevar a cabo todo eso, a pretexto de la irracionalidad de los indios, por lo cual fueron menester nuevos quehaceres empeñados en dar vigencia a la justicia.
            En México parece que sólo se sabe de Fray Domingo de Betanzos; 23 de lo que se tienen innumerables constancias, son las vigorosas protestas de los primeros frailes españoles. 24
            A lo externado con vigor en Salamanca, a lo expuesto en suelo de América en este sentido, cabe agregar lo que en cauce proprio fue la carta de Garcés y aquí una de las finalidades de nuestro estudio: analizar la carta que Fray Julián escribe al Papa Paulo III el año de 1537, con el objetivo de acallar para siempre esas voces que denigraban al indígena.25

            Encabezado de la carta:
            Santissimo D. N. Paulo. III Pontifici Maximo frater Iulianus Garces Ordinis Pradicatorum, Episcopus Primus Tlaxcalensis, in Noua Hispania Indiarum Caesaris Caroli, salutem sempiternam dicit.

Rasgos generales:
- Es una carta extensa.
- Escrita en elegante latín.26
- Tiene un preámbulo brevísimo.
- Utiliza 8 argumentos principales.

Argumentos empleados por Garcés.

  1. La capacidad de los niños indios para aprender rápido y fácil, es mayor que la de los niños españoles o moros o de la India.
  2. Aprenden: las verdades de los cristianos, a contar o leer, pintar o escribir, el canto eclesiástico, llano o de contrapunto y todo con mucha facilidad y obediencia ya que no son vocingleros, ni pendencieros, ni inquietos, ni díscolos ni soberbios, ni injuriosos ni rencillosos sino agradables, bien enseñados, obedientísimos, afables comedidos, no se quejan, no murmuran, al contrario de los muchachos españoles. Escriben latín y romance mejor que los nuestros.

  3. Son capacísimos de la Fe y los que niegan esta verdad es porque no les conocen ni hablan su lengua.
  4. Ya es tiempo de hablar contra los que han sentido mal de los indios; opinión vanísima de los que los fingen incapaces para excluirlos de la Iglesia. Jesús, en su mandato de evangelización, no excluyó a hombre alguno. No podemos cerrar la puerta que Cristo mismo abrió. ¿Quién se atreve y tiene tan poca vergüenza que osa afirmar que son incapaces de Fe quienes son capacísimos en las artes mecánicas, son de buen natural y diligentes?. Si se oyen voces discordantes son las de quienes ni han sudado, ni conversado con ellos, ni saben su lengua ni conocen sus ingenios. Algunos españoles los destruyen con sus guerras porque se dejan aconsejar de esas voces extraviadas y creen que no es pecado despreciarlos y destruirlos o matarlos.

  5. Da testimonio de su proprio conocimiento de los indios.
  6. Hace diez años que los conoce, ve y trata y da testimonio de lo que ve, oye y toca con sus manos, de estos hijos de la Iglesia. Declara que son con justo título racionales, tienen enteros sentidos y cabeza; sus niños hacen ventaja a los niños españoles en espíritu, entendimiento, sentido y toda obra de sus manos.

  7. Si sus antepasados fueron fieros e idólatras no lo fueron menos los nuestros (españoles).
  8. Ha oído que sus antepasados eran crueles, de bárbara fiereza, sanguinolentos y crudos, que comían carnes humanas y esto se pone por objeción; como si hubiesen sido mejores nuestros padres de quien tenemos origen. Sólo la prédica del Apóstol Santiago los cambió de malísimos en bonísimos.

  9. La Fe tiene el poder de cambiar a las personas como lo muestra la historia de España.
  10. Si hacemos memoria de nuestros antepasados, nos damos cuenta que después de recibido el cristianismo, poseemos con la fe, la verdadera nobleza por eso de España han salido tantos soldados, capitanes valerosos, pues estando tan llena de abrojos y errores antes de la prédica de los Apóstoles, después dio tales frutos que ninguno pensara que se podían dar; se ha de conceder que si es el mismo Dios que actúa, podrá ser que el pueblo de los indios en el Nuevo Mundo venga a ser  maravilloso.

  11. Enumera muchos ejemplos de la fe de los indios en relación a los sacramentos y en especial al de la Confesión de los pecados.
  12. Dicen sus pecados con claridad y verdad, se huelgan de frecuentar la confesión, tienen simplicidad de palomas; para ellos todo el año es Cuaresma; tiene muy buenas costumbres y Fe profunda. Después narra quince ejemplos de lo antes dicho.

  13. Viven la solidaridad de los cristianos de la Iglesia primitiva.
  14. Parece que Dios quiere repetir los milagros antiguos y prometer el fruto de la santidad: Les ayuda el tener poca comida, pobreza y poco vestido, humildad y obediencia natural.

  15. Suplica al Papa que actúe sin tibieza.
  16. En esta buena ocasión, que no se de lugar a la flojedad y pereza sino que su Santidad nos amoneste a todos y nos exhorte, nos despierte y lleve adelante, porque desde que se predica el evangelio en el mundo, nunca jamás ha habido en la Iglesia Católica más trabajoso hilado, ni cosa de más advertencia que el repartir los talentos entre estos indios. Por ello, no debemos perder por descuido o negligencia la ocasión para hacer el bien pues este es negocio muy grave y este suelo es muy fértil y sacaremos oro de las entrañas de la Fe de los indios. Puesto que Dios ha puesto al Papa por condestable en la tierra, debe velar donde hay mayores necesidades.27

            Este escrito que honra al obispo Garcés, expresa su teoría y mentalidad; su visión quizá idílica y ciertamente optimista, pero sobre todo avala su ministerio pastoral y su incansable trabajo en favor de los indios de los cuales se vuelve eficaz protector. A través de sus argumentos, vivenciales, porque había trabajado con los indios y los había tratado íntimamente,  deja ver que quien habla de manera despectiva, es porque no les conoce, ni ha sudado por ellos. Además, citando varias veces las Sagradas Escrituras aclara que el Hijo de Dios no excluyó ninguna criatura humana de la salvación, por lo tanto nadie tiene el poder de cerrar la puerta que Jesús abrió con su Encarnación, Muerte y Resurrección y que ofrece a todos los hombres a través del bautismo. Y, aquellos que quieren cerrarla es sólo porque escuchan la voz del demonio, no la de Dios, para satisfacer su propia codicia y deseo de riquezas y poder.
            Por eso, dentro de la defensa de los derechos humanos, esta carta va a ser considerada por la tradición de la Iglesia Mexicana e hispanoamericana en general, como piedra fundamental del humanismo.
            El 2 de junio de 1537, Paulo III emite la bula Sublimis Deus, en cuyo texto encontramos las siguientes afirmaciones:

 Es necesario confesar que el hombre es de tal  condición y naturaleza que puede recibir la misma fe de Cristo, y que quien quiera que tenga la naturaleza humana es hábil para recibir la misma fe. (.) Euntes, docete omnes gentes. A todos, dijo, sin ninguna excepción, como quiera que todos son capaces de la doctrina cristiana de la fe. (.) Por tanto Nos que, aunque indignos, tenemos en la tierra las voces del mismo Señor nuestro Jesucristo,(.) teniendo en cuenta que aquellos indios, como verdaderos hombres que son, no solamente son capaces de la fe cristiana, sino que (como nos es conocido) se acercan a ella con muchísimo deseo (.) por las presentes letras determinamos y declaramos (.) que los indios y todas las otras naciones que en el futuro vendrán a conocimiento de los cristianos, aún cuando estén fuera de la fe, no están  privados ni hábiles para ser privados de su libertad ni del dominio de sus cosas, más aun, pueden libre y lícitamente estar en posesión y gozar de tal dominio y libertad y no se les debe reducir a esclavitud, y lo que de otro modo haya acontecido hacerse, sea írrito, nulo y de ninguna fuerza ni momento, y que los dichos indios y otras naciones sean invitadas a la dicha fe de Cristo… (.).28

            Sobre todo la defensa que hizo fray Julián de los indios, estuvo avalada con su testimonio personal como nos recuerda su primer biógrafo fray Agustín Dávila Padilla:

 Afirman los que le trataron con advertencia que nunca le vieron hábitos nuevos, sino siempre viejos y remendados. Toda su renta gastaba en dar a los pobres y remediar necesidades, dejando para su gasto lo que bastaba para que fuese muy moderado. Fundó en la Iglesia de la Puebla seis capellanías y dotólas de su renta, con que comen ahora clérigos que a título de ellas se ordenan y sustentan29

            De su iniciativa y dineros fundó un hospital en Perote, en el camino entre Veracruz y México para asistir a los pasajeros que llegaban de España; había médicos y medicinas, los pobres encontraban limosnas y avíos para ir a México o a España; el mismo obispo asistía, en lo posible, a los enfermos.
            Era famoso por su caridad, sustentando a viudas y casando doncellas huérfanas; sus rentas las empleaba en el sustento de familias menesterosas; para él sólo tenía dos criados y una negra que le guisaba la comida.
            Gozó de merecida fama como predicador y fue siempre cuidadoso en el estudio y la meditación de la Sagrada Escritura; al llegar a México fray Juan de Zumárraga entró en contacto con él y le apreció sinceramente sus cualidades.
            Exhortaba mucho a los españoles a que tuviesen caridad con los indios y los favoreciesen y amparasen; en los veinte años que fue obispo, nunca dejó de favorecer a los indios.

Ya tenía casi noventa años el bendito prelado y quería Dios que se acabasen los de los trabajos y comenzase a gozar sin acabar el merecido premio de sus letras, religión, púlpito y gobierno, con las demás obras de caridad y limosnas que le hacían santo. Acercábasele el fin de su peregrinación y conociendo los médicos que era mortal un accidente que le sobrevino de calentura, le dijeron que recibiese los Sacramentos y testase, porque en un hombre de su edad no había seguridad en las horas de vida. Trataron luego de hacer ciertos remedios y aplicar algunas medicinas. Dudaron los doctores si sería primero el aplicar las medicinas o recibir los Sacramentos. Oyendo la plática el santo obispo, dijo dos veces con grandes veras: Praeferantur divina humanis: Sean preferidas las cosas de Dios a las de los hombres(.) como era pobre por Cristo no hizo testamento en su muerte porque no tenía de que hacerle.30

            Sus restos se encuentran en la Catedral de Puebla de los Ángeles, en México.
            Y para no dejar incompleto este trabajo, siquiera a manera de resumen muy apretado, las obras más significativas de Zumárraga y de Quiroga:

Fray Juan de Zumárraga.
- Interviene en los disturbios suscitados por la Primera Audiencia, especialmente en los negocios que afligían a los indios (1529-1530).
-Ante las repetidas instancias de Zumárraga, la Corte remueve la Primera Audiencia, nombrando a la Segunda que encabeza Ramírez de Fuenleal y de la que es Oidor Vasco de Quiroga.31
- Es cofundador del Colegio franciscano de Santiago de Tlalteloco para nobles indígenas y españoles.
- Solicita a Carlos V la fundación de la Universidad de México y trae la primera imprenta de América, 1534.
- Funda el hospital “Amor de Dios” en 1535.
- Edita una doctrina cristiana en castellano-náhuatl en 1543.
- En 1536 toma el cargo de Inquisidor hasta 1544.
-Funda escuelas para indios y mestizos desde 1547.
- Suplica y obtiene del Emperador la fundación de pueblos de agricultores españoles pobres y honrados que enseñen a los indios.
- No cesó de fomentar el arte, proteger y alentar las industrias de los indios, sobre todo las de tejidos, llevando ovejas merinas, lino, cáñamo y gusanos de seda. Introdujo todos los frutales de España y llevó familias honestas para que enseñaran su cultivo a los indios.
- Por su iniciativa se instruyo a los indios en la crianza, teñido y tejido de la seda.32
- Felipe II le confiere el palio arzobispal; vacilante si lo aceptaba o no, va a consultarlo a Betanzos en Tepletlaoztoc, aprovechando la ocasión para confirmar a catorce mil quinientos indios, trabajo que le pidió tanto que tuvieron que trasladarlo a México, donde en pleno juicio expiró a las nueve de la noche del domingo 3 de junio de 1548 a los setenta y dos años cumplidos. Sus restos se conservan en la Catedral de México.33

Vasco de Quiroga.
- Siendo Oidor de la Segunda Audiencia, se distinguió en la pacificación de Michoacán que se había rebelado contra los horrores cometidos por sangrientos conquistadores.
- Funda el pueblo-hospital de Santa Fe de México en septiembre de 1533. 34
- Funda el pueblo-hospital de Santa Fe de la Laguna en Pátzcuaro, Michoacán, 14 de septiembre de 1533; de su proprio caudal construye y sustenta la obra.
- Obtiene cédulas del Emperador para asegurar la tranquilidad de sus fundaciones (1534).
- Funda el pueblo-hospital de Santa Fe del Río (no se sabe la fecha).
-Redacta sus “Reglas y Ordenanzas” para el buen gobierno de los pueblos-hospitales, inspirado en la obra “Utopía” de Thomas Moore.
- Funda el hospital de Santa Marta en Pátzcuaro (1540).
- Escribe la “Información en Derecho” el 24 de julio de 1535 en contra de la Real Previsión del 20 de febrero de 1534 que no solamente permitía la compra y venta de esclavos sino que estos pudieran ser marcados con el hierro real.35
- Funda el Colegio de San Nicolás, núcleo de la futura Universidad de Michoacán (1542).
- Incansable apóstol, misionero, constructor, litigante agudo contra quienes atropellaban los derechos de los indios, es sorprendido por la muerte al regresar de Uruapan, de visita pastoral, el 14 de marzo de 1565. Fue enterrado en la entonces Catedral de Pátzcuaro. Al trasladar la sede a Valladolid (hoy Morelia) en 1580, los indios se opusieron a que los restos  de Tata Vasco fueran trasladados y se encuentran hoy en ese lugar.36

 

CONCLUSIÓN.

En el complejo mundo gestado por el descubrimiento americano podemos destacar varias cosas importantes para la comprensión de ese momento coyuntural de tanta trascendencia:

  1. El reiterado interés de los monarcas de la casa de Austria por una legislación justa y protectora en favor de los indios.
  2. La vitalidad e impulso de los misioneros y obispos aunados a un celo verdaderamente admirable por transmitir el mensaje evangélico.
  3. La sincera reflexión teológica por dotar a esta acción conquistadora de una ética y una finalidad plausible.
  4. Los excesos reprobables y desmedidos de algunos conquistadores con afán de dominio y explotación que provocaron una respuesta por parte generalmente de eclesiásticos.

Sin un propósito apologético, podemos decir que desde el inicio de la formación de los nuevos pueblos americanos hubo una clara y decidida defensa de los derechos humanos de los indios por hombres que se volvieron paradigma de cercanía y encuentro. Fue, por otro lado, el reflejo de una respuesta a los desmanes y arbitrariedades de quienes quisieron ver en este hecho un motivo para enriquecerse, salir del anonimato y construir su futuro con la destrucción y el robo.
Cabe preguntarse si algún otro pueblo que entra en guerra de conquista se ha cuestionado tan a fondo sobre la legitimidad y justicia del hecho como lo hizo en su momento el pueblo español.
Es notable también, en contra de lo que algunos han dicho, la clase de prelados y misioneros que pasaron al nuevo mundo; hombres bien preparados, los mejores de su tiempo, la mayoría virtuosos, con un profundo sentido del deber, valientes hasta el heroísmo, que no escatimaron esfuerzo alguno por ponerse al lado de los débiles, muchas veces en contra de las autoridades regionales y de quienes quisieron usurpar sin conciencia lugares que no les correspondían.
            Existen múltiples documentos conservados en varios archivos, especialmente en el Archivo de Indias de Sevilla, que nos hablan de este notable impulso de defensa; hoy sólo estudiamos esta carta de Fray Julián Garcés por ser de capital importancia para una nueva consideración en el trato de los indios y por haber suscitado la respuesta de Paulo III con su famosa Bula “Sublimis Deus”.
Entre los hombres que contribuyeron teórica y prácticamente en la defensa de los derechos de los indios contamos a Garcés, Zumárraga y Quiroga, que por su ministerio fecundo honran a la Iglesia Española que los preparó y envió a la misión y a la Iglesia mexicana de la cual son fundadores y modelos.


 

1 Inter Coetera 3 y 4 de mayo de 1493, (2 Bulas), Eximiae devotionis 3 de julio de 1493, Dudum siquiem, 25 de septiembre de 1493.

2 J.Gutiérrez Casillas, Historia de la Iglesia en México, Porrúa, México 1984. Pp. 27-29.

3 Bula Dudum siquiem, llamada  “de ampliación”.

4 El 20 de julio de 1508 mediante la Bula Universalis Ecclesiae, Julio II concede el Patronato Real.

5 P. Borges, Historia de la Iglesia en Hispanoamérica y Filipinas, Vol. I, B.A.C., Madrid 1992. Pp.67-74.

6 D. Cosío Villegas (A.A.V.V.)  Historia General de México, T.I., El Colegio de México, México 1981. P. 326.

7 J. Gutiérrez Casillas,.. (Op. cit.  P. 52).

8 J. M. Ots Capdequí, El Estado Español en las Indias, Fondo de Cultura Económica, México 1993. Pp. 9-13.

9 D. Cosío Villegas,…(Op. cit. Pp. 339-342).

10 Isabel I, la Católica no aceptó nunca que sus vasallos, españoles o indígenas fueran esclavos. En su testamento aparece claramente. Pero la política real en este punto fue fluctuante. La esclavitud, aunque basada en fundamentos diversos a la del derecho romano, fue conocida en el mundo prehispánico y los españoles pudieron adquirir, con licencia y sin limitaciones, esclavos de “aquellos que los indios consideraban como tales”. La primera sociedad colonial aceptó abiertamente la esclavitud. La abolición de la esclavitud indígena, decretada en 1548 se aceptó casi sin resistencias en una sociedad que había encontrado formas para suplirla.

11 V. Carro, La Teología y los Teólogos Juristas españoles ante la conquista de América, 2da. Ed., Vol. 18, Salamanca 1951, P. 224.

12 P. Borges,…(Op. cit. Pp. 158-160).

13 “Protector de Indios”: Título que a manera de “provisión” firmaba el monarca Carlos V, concediéndoles poder y ayuda “para que si alguna o algunas personas lo dejasen de guardar e cumplir, executasen en sus personas e bienes las penas en ella contenidas” (cfr CUEVAS, M., Op. cit. Pp. 228 y ss.).

14 La ciudad de Tlaxcala dista más de 2,000 km de Yucatán. Muestra lo temprano de la designación, apenas tenía 6 años de haber caído la ciudad de México en manos de los españoles  y el escaso conocimiento del territorio que se tenía..

15 A. Dávila Padilla, Vida del santo maestro don Fray Julián Garcés, primer obispo de Tlaxcala y carta que escribió a la santidad de Paulo III. Ed. Gobierno del Estado de Puebla, Puebla 1990. Pp. 9-15.

16 M. Cuevas,. Historia de la Iglesia en México, T I y L1., Patria, México, 1946. Pp. 267-275.

17 F. Martínez Hernández,. Vasco de Quiroga (Protector de los Indios), Bibliotheca Salmanticensis (Estudio 154), Salamanca 1993. Pp. 30-82.

18  “Tengo por cierto y siento con muchos, que ha sido una de las acertadas que S.M. ha hecho en estas partes para llevar a los indios al Paraíso, que creo que S.M. pretende más esto que el oro y la plata. Porque crea que en el amor visceral que este buen hombre les muestra, el cual prueba bien con las obras y beneficios que de continuo les hace y con tanto ánimo y perseverancia, que nos hace ventaja a los prelados de estas tierras.” (CUEVAS, M. …Op. cit. P. 350).

19 R. Ricard, La conquista espiritual de México, Fondo de Cultura Económica, México 1995. Pp. 224-226.

20 P. Borges, …(Op. cit. P. 158).

21 D. Cosío Villegas,….(Op. cit. P. 327).

22 Estas expresiones usa Garcés en su carta a Paulo III: “Y es voz que sale de las avarientas gargantas de los cristianos, cuya codicia es tanta, que, por poder hartar su sed, quieren porfiar que las criaturas racionales hechas a imagen de Dios, son bestias y jumentos” (cfr DÁVILA PADILLA, A.,… Op. cit. 36).

23  En 1531, Betanzos partió para España, según se afirma a negociar en favor de los indios y con la misión de reclutar religiosos para aumentar el número de Dominicos en Nueva España. Pero encontramos que el presidente de la Segunda Audiencia, Obispo de Santo Domingo, Ramírez de Fuenleal, escribe al Emperador, desde México en mayo de 1533 en estos términos: “Por letras de personas particulares se ha sabido como Fray Domingo de Betanzos hizo relación cómo los naturales desta tierra no tiene la capacidad para entender las cosas de nuestra fe, en lo cual se engañó y afirmó lo que no alcanzó ni creyó, -porque no entendió su lengua ni tuvo devoción en las doctrinas y enseñar, antes las aborreció, y la opinión que tuvo de los indios de las islas, esa tuvo de los de aquí, y siempre contradijo a las obras que los Franciscanos hacían y si viera lo que después en esta ciudad se ha hecho y las muestras que estos indios han dado e dan, no dijera lo que dijo, antes lo contrario, y yo y las personas que en esta Audiencia Real residen, los han comunicado y comunican cada día en diversas lenguas…(.)”  Históricamente no hay una explicación clara, pero parece que fray Domingo fue malentendido en España; no se explica como, si el pensaba así, fuese tan cercano a Zumárraga que poco antes de su muerte va a consultarle sobre la aceptación del palio arzobispal que le hacían. ( Cf.,  CUEVAS, M. Historia. (Op. cit. P. 254).

24  M. Cuevas, ...(Op. cit. Pp. 251-256).

25  Garcés y Zumárraga, por  separado a veces, a veces unidos, demostraron que su cargo no era sólo un título de honor, sino algo que ellos tomaron muy a pechos en todos los terrenos posibles. ( cfr. Ibid.. P.289).

26 Como indicó Gabriel Méndez Plancarte de Garcés: “Su inmortal epístola en elegantísimo latín, venerable monumento y piedra fundamental del humanismo en México” (cfr. ALVEAR ACEVEDO, C.- GARCÍA STAHL, M.C., El español ante el ameríndio. Un caso de conciencia, JUS, México 1993. Pp. 123-124.).

27 A. Dávila Padilla, .. (Op. cit. Pp. 21-47).

28 M. Cuevas,… (Op. cit. Pp. 263-265).

29 A. Dávila Padilla,.. (Op. cit. P. 11).

30 (Ibid. Pp. 17-18).

31   La Primera Audiencia de la Nueva España, presidida por Núño de Guzmán, a la sazón gobernador de Pánuco . A fines de diciembre de 1528 llegan a México (juntamente con el “electo” obispo  Fray Juan de Zumárraga) los Oidores Matienzo, Delgadillo, Maldonado y Parada. Maldonado y Parada murieron a los díez días de llegar. Se sirven y explotan inmisericordemente a los indios. Fray Juan no tardará en entrar en conflicto con ellos y no va a descansar hasta que sean removidos de sus cargos en diciembre de 1530. (cfr. CUEVAS, M., Op. cit. Pp 284 y ss.).

32 J. Gutíerrez Casillas, …(Op. cit. Pp.43, 44, 49, 62, 64, 67, 68, 81 100).

33 M. Cuevas,….(Op. cit. P.278).

34   Pueblos Hospitales: En estos pueblos, se regulaba el trabajo, la convivencia, los rezos a lo largo de la jornada con canciones religiosas. Había un hospital, vestidos y alimentos; se adoctrinaban y preparaban para el bautismo, Tenían “policía mixta” (gobierno en lo temporal y espiritual).

35 La política de Carlos V en cuanto a la esclavitud no fue clara; esta Real Provisión de 1534 es un retroceso en el camino de la libertad de los indios. Muchos eclesiásticos se quejarán y apelarán al rey recordándole el querer de su abuela la reina Isabel de Castilla.

36 F. Martínez Hernández,… (Op. cit. Pp. 260-261).


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